Yo, sentada en el sofá, me dedicaba a averiguar el por qué de esas velas con ese nombre tan raro y no las otras que guardas cuando cumples años.
"Lose" llegó y empezamos a cantarle esa canción taaaaan fea: Cumpleaños Feliz. Terminamos. Sopla y no apaga, sopla y no apaga, sopla y apaga.... y así todo el tiempo.
Eran las velas mágicas... por mucho que soples no se apagan.
Soy una vela mágica, pero ahora mismo me están soplando. Nadie en sí. Todo por entero.
"q yo soy feli, q yo no m qejo", pero te produce impotencia saber que hay gente que desea ser vela mágica y sólo tiene una potente llama.
La solución: pocos saben que la magia no está en la vela, sino en la llama...

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