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28.10.11

tanta sinceridad me apesta

Quizás deberia escribir algo bonito, impactante y que al terminar y lo leyera me sacara una sonrisa; pero no.
Buenos días mundo real.
Soy una de las personas mas afortunadas del mundo... mentira.

Voy montada en un teleférico. Esa celda que te mantiene volando en el aire, blanca, te muestra uno de los paisajes más bonitos. Se ve el blanco puro, dulce, natural y libre de la nieve. Sóla ante la bajada.
A mi alrededor... caras. Rostros confundidos, incapaces de mirarme y sonreir por mi sonrisa que sonrie por acostumbrarse a sus sonrisas... Aun asi, ni una a cambio.
Y yo sigo ahí, en mi teleférico; volando en el cielo, mirando el paisaje para mí bucolico. Ante mi una de las cosas mas bellas del universo: la naturaleza, la paz, el brillo del resplandor en los ojos.

No llego a disfrutar del todo el paisaje. Algo falla. La subida me sabe a bajada; una bajada lenta, pausada.
"que yo soy feliz", perdoname Julia, pero aceptalo: tu intentas ser feliz.

Y tanta sinceridad me apesta, pero he descubierto que la verdadera realidad, la verdadera idea es que sin nadie yo me convierto en nadie y nadie no me gusta y nadie me sonríe ni me entiende, ni me apoya, ni se esfuerza para que me esfuerze y la subida me termine sabiendo a eso, subida no bajada.
Y tanta sinceridad me apesta pero esto me evoca a otra época... sí, es otro contexto, pero la misma época.
Y tanta sinceridad me apesta pero quiero sentirte, sentirla y sentiros.
Mimarme por que aunque parezca mentira el kit de la cuestión no es el teleférico, ni la subida, ni la bajada, ni la cima... es el frío de la nieve.

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