-Voy contigo. A donde quiera que vayas.
Victoria le cogió de la mano y le miró a los ojos.
-Me djiste que no volverías a marcharte. Que estarías siempre conmigo, ¿recuerdas? No podía perderte otra vez.
Jack la miró, confuso y emocionado. Aquello no podía ser real.
-Pero, Victoria... voy muy lejos. A Awinor. Eso está...
-...en el confín del mundo -lo corto ella-. Sí lo sé, pero me da igual: quiero ir contigo. Más allá del confín del mundo, si es necesario. Ya no quiero volver a separarme de ti nunca más.
Jack la abrazó, con todas sus fuerzas.
-Tampoco yo -reconoció con voz ronca-, pero, ¿qué iba a hacer, si no?
-Confiar en mí -susurró ella-. Creer que soy una digna compañera de camino, que soy sincera cuando te digo que te quiero, que de verdad quería pasar la noche contigo.
Jack sonrió, pero no pudo contestar porque la emoción lo había dejado sin palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario